Foto Obra Christian

Christian Thornton y Bartaku

Interconexiones de proyectos, plantas y estados mentales

(2015)

Vidrio


Este proyecto está basado en los medios de comunicación e interacción entre distintas especies de plantas y las influencias culturales que hacen de la producción de alimentos transgénicos un problema internacional. En esta colaboración entre Christian Thornton y el artista belga Bartaku, se intervino un grupo de agaves y una milpa plantada en el Jardín Botánico con una red de geometrías de vidrio conectadas entre sí, aprovechando herramientas tanto digitales como análogas que mostrarán la fragilidad de las especies nativas y las relaciones de las que dependen. La instalación central en la UNAM recibirá información de otras tres instalaciones a través de internet y reaccionará frente a los datos obtenidos. Esta interacción será accesible electrónicamente a través de cámaras y/o datos que se medirán en Bruselas, Oaxaca y Washington.

I. Sede Bruselas. En colaboración con el artista belga Bartaku se hará un estudiar sobre la influencia del gas de etileno en distintas plantas y cuya información será enviada a México.

II. Sede Oaxaca. Se plantará otra milpa junto a una población de agaves para recrear una serie de relaciones entre el maíz, que cuenta con una amplia “tradición” de modificación genética, y el agave, que apenas comienza a ser un candidato para ser manipulado para la producción de biomasa y etanol a gran escala.

III. Sede Washington. El artista se alimentará de comida tradicional y orgánica de regiones previamente seleccionadas en Oaxaca por dos semanas antes de su viaje a Washington (previsto para el 30 de mayo del 2016) y la mañana de su partida consumirá semillas de maíz orgánicas de estas mismas regiones. A su llegada a EUA defecará las semillas y fertilizante orgánico natural, plantándolas en áreas donde estén expuestas a la contaminación de elementos transgénicos. Se realizará un segundo viaje en Septiembre del 2016 para analizar los efectos de las plantas nativas de Oaxaca en su nuevo contexto.

A partir de estos tres ecosistemas “artificiales” se contará con información suficiente para afectar la instalación ubicada en el Jardín Botánico de la UNAM. A través de sensores que puedan medir la presencia de gas etileno, concentración de CO2, PH, etc. Se piensa descontextualizar esta información e introducirla en el sistema medular para medir sus efectos, no solamente en uno u otro organismo, sino en el comportamiento de la estructura completa. De igual manera se estudiarán los efectos de descontextualizar aquello considerado como “natural” introduciéndolo en concentraciones o ambientes artificialmente dispuestos. El objetivo de esta pieza es ampliar el entendimiento de la fragilidad de los sistemas nativos, dejando claro que esto involucra forzosamente un entendimiento de relaciones que hasta hace muy poco no teníamos manera de “cartografiar”, pero cuyos mapas vamos dibujando lentamente.